bullfighting

(redirected from La fiesta brava)
Also found in: Dictionary, Thesaurus.

bullfighting,

national sport and spectacle of Spain. Called the corrida de toros in Spanish, the bullfight takes place in a large outdoor arena known as the plaza de toros. The object is for one of the bullfighters (toreros)—the matador—to kill a wild bull, or toro, with a sword.

A modern bullfight consists of three stylized parts (tercios). When the bull enters the ring, toreros wave capes to prod it to charge; then the picadors administer pic (lance) thrusts, which tire the animal and cause him to lower his head; in the second part, the banderilleros come out and, while on the run, plant banderillas (short barbed sticks) on the withers of the bull; these often spur him into making livelier charges. In the final segment the matador—almost always a man, although some women have entered the sport in recent decades, amid controversy—holds the muleta, a small cloth cape, in one hand, and a sword in the other. Daring passes at the bull work to dominate the animal until it stands with feet square on the ground and head hung low; the matador must then approach the bull from the front and kill him by thrusting his sword between the shoulder blades and into the heart. A matador's performance requires great skill and courage, and successful matadors reap immense awards in money and adulation. Fighting bulls are bred and selected for spirit and strength.

The Minoans of Bronze Age Crete practiced bull leaping as part of religious ritual, and later Greeks and Romans also had rites that involved the slaughter of bulls. The Moors, who fought bulls from their horses and killed them with javelins, probably introduced the sport to Spain (c.11th cent.). Originally the central figure in the Spanish bullfight was the mounted torero; Francisco Romero is generally credited with being the first (c.1726) to fight on foot. Bullfighting is also popular in the Latin American countries of Mexico, Peru, Colombia, Venezuela, and Ecuador, and in S France. The Portuguese practice a style of fighting from horseback in which the bull is not killed in the ring. Critics contend that bullfighting is an inhumane spectacle of animal torture; aficionados respond that it is a complex ritual central to Spanish culture. The Canary Islands outlawed bullfighting in 1991, and Catalonia did the same in 2010 (effective 2012), but Catalonia's ban was overturned by Spain's constitutional court in 2016.

Bibliography

See A. Bollain et al., Bulls and Bullfighting (1970); E. Hemingway, Death in the Afternoon (1932, repr. 1971); B. Schoenfeld, The Last Serious Thing: A Season at the Bullfights (1992); A. L. Kennedy, On Bullfighting (2001).

Bullfighting

 

(Spanish, corrida de toros; literally, “the running of the bulls”), Spanish national spectacle, the origin of which is associated with the ancient cult of the bull on the Iberian peninsula.

Duels with bulls were prevalent in Spain as early as the 11th century. In the Middle Ages, only nobles on horseback, armed with spears, participated in bullfights. The bullfight assumed its contemporary form of a circus spectacle with professional performers—the toreros—in the early 18th century. The group of participants in the bullfight consists of 12 to 14 people. The main figure is the matador (espada), who kills the bull with a deft thrust of the sword in the withers. Other toreros assist the matador. Some tease the bull with bright capes; others (the mounted picadors) irritate the bull with lances; and others plunge small, irritating harpoons (banderillas) into the animal’s neck. Bullfights are held in Portugal, southern France, and Latin American countries (since the 16th century, after European colonization), as well as in Spain.

REFERENCES

Sadomskaia, N. N. “U poroga korridy.” Sovetskaia etnografiia, 1969, no. 6.
Cossio, J. M. de. Los toros: Tratado técnico e histórico, vols. 1–3. Madrid, 1951–53.
References in periodicals archive ?
El gusto por la fiesta brava de mi ninez, juventud y madurez, se ha ido diluyendo al punto de haber sido asaltado por la duda: ?
Grandeza y decadencia de la Fiesta brava se presento el 12 de mayo en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, con un cartel de lujo: Fermin Rivera.
Aleman Velasco, que en opinion de Heriberto Murrieta "tanto ha hecho por la fiesta brava en los ultimos veinte anos", presenciaba la corrida en el palco de la empresa que durante ese mismo lapso ha dirigido Rafael Herrerias, cuyo criterio empresarial--avalado por los Aleman, padre e hijo--muy poco ha hecho por el desarrollo y reposicionamiento de la fiesta de los toros en el pais, como no sea reducir la aficion del publico capitalino a dos o tres apellidos importados, rebajar la seriedad de la Plaza Mexico por el ganado que ahi se lidia y los trofeos que se otorgan y, asi, disminuir la asistencia al coso, que ocasionalmente rebasa la media entrada.
La prohibicion de la fiesta brava en Cataluna sienta precedente y podria extenderse a Mexico por instancias del Partido Verde Ecologista y del PRI.
A diferencia de Gabriel Garcia Marquez, Nobel de Literatura 1982, quien no obstante acudir a plazas de toros tuvo buen cuidado de no asumirse como aficionado, o de Octavio Paz, quien hace 20 anos obtuviera la misma presea y se caracterizo por su mutismo respecto del toreo, Vargas Llosa decidio defender la fiesta brava en diversas tribunas, por lo menos desde que pronuncio el pregon taurino de la Feria de Sevilla 2000.
Los autores de "Cornadas" que son muy aficionados y conocedores de la fiesta brava --incluso Solares ha sido Juez de Plaza--, describen detalladamente varias de las tremendas cornadas que han recibido celebres toreros produciendoles la muerte a algunos en distintos cosos del mundo: Espana, Mexico, Portugal.
Siendo que tambien ha dicho que "no tengo ni una sola gota de sangre francesa", y que, ademas, le encanta la fiesta brava, quizas por herencia de su famoso antepasado musical.
Silverio fue presidente mu nicipal de Texcoco, se retiro de la fiesta brava el lo de marzo de 1953 y murio el pasado 2 de septiembre.
El jueves 24 de octubre resulto elegido "por unanimidad", al decir de sus voceros oficiosos, nuevo presidente de la Asociacion Mexicana de Empresas Taurinas (AMAT), una especie de CTM de la fiesta brava tan cohesionada y selectiva como ineficaz en su ya prolongado intento por sacar al espectaculo taurino de la crisis provocada por los propios empresarios.
En realidad la Fiesta Brava a lo largo de su existencia tiene cambios que han ido acordes al tiempo por los propios ajustes de la necesidad, poner a tono un espectaculo que mucho tiene de nostalgico, de anacronico, de inusual, pero ese es, quizas, el mas bello de sus atractivos, de tal manera que no es la novedad del cambio estructural lo que anuncia esta columnilla, nada de eso, a lo que se pretende referir es a la salida de un empresario de la Plaza Mexico, y la llegada de otros.
En un pais como el nuestro donde es asunto cotidiano saber de actos de corrupcion asi como los gritos de aquellos que se dicen luchadores contra este mal, el ejemplo de una politica gubernamental seria mostrar que en lo publico los asuntos andan limpios y que, como la mujer del Cesar--que no solo debe ser honesta sino parecerlo--, en la Fiesta Brava los reglamentos se cumplen y no se bastardean en las manos de los pillos que desde hace anos la manejan.
Pero llego un momento en que tuve que abrirme de capa y decir: "Tenemos un compromiso con la fiesta brava, con la aficion taurina de Mexico, con mi empresa y con sus productos".