Nadar

(redirected from NADAS)
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Nadar

(nädär`), pseud. of

Gaspard-Félix Tournachon

(gäspär`-fālēks` to͞ornäshôN`), 1820–1910, French pioneer photographer and writer, b. Paris; he adopted the legal trademark of "Nadar" as a young man. A multitalented young bon vivant, with a gift for self-promotion, he began his career as a caricaturist, and wrote for magazines and newspapers. In 1853 he opened a photographic studio that became a meeting place for literary and artistic celebrities; he captured their faces in portraits that combine brilliant composition with psychological insight; his finest were taken mainly from 1854 to 1860. Nadar is best known for his pioneering aerial photographs. Having conceived (1855) the idea of mapmaking and surveying from a balloon, he went aloft for the first time in 1857, quickly installed a darkroom and lab in a balloon gondola, and completed his first aerial photographs c.1858. Nadar also pioneered airmail (using balloons) during the siege of Paris in 1870 and invented the photo-essay, e.g., his photographic series of the Paris catacombs and interviews accompanied by photographs. In his day, however, his prose essays and novels brought him greater fame than his photographs. Much of his work is preserved in the Bibliothèque nationale.

Bibliography

See A. Begley, The Great Nadar (2017).

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Pues bien, la misma correlacion existe entre el ser y la nada, si es que se quiere vivir la oscilacion dialectica entre realizacion y anonadamiento.
Querer llevar el asunto a un terreno meramente logico seria dislocar la critica de la idea de la nada. Con esta critica Bergson no intenta "poner el ser", sino mostrar que el Ser no es ajeno a la duracion (y no el Ser en general, sino propiamente el Ser trascendente).
El poema 01 de Nada delimita los espacios en los que se efectuan los trayectos y mutaciones del lenguaje y de la poeta.
De este lado lo habia abandonado, Del otro, la nada o el principio de todo.
No(n) ninguno o no(n) nenguno, no(n) nada y no(n)ada en la Edad Media no(n) ninguno, no(n)nada non(n)ada no(n) nenguno Siglo XIII 25 1 0 Siglo XIV 29 12 3 Siglo XV 92 63 21 Los primeros testimonios de no(n) seguido de ninguno o nada visibles en el CORDE pertenecen al siglo XIII; aparecen en enunciados con verbo eliptico (14), en concreto en estructuras coordinadas, en las que el segundo miembro, precedido del adverbio no(n), se introduce para precisar o para contrastar lo que se acaba de exponer:
El ballestero de cauallo sabio en el arte que leuare ballesta con dos cuerdas e dozientas saetas, tome por ella racion entrega e por el otra no nada (1296.
La nada no nos proporciona el contraconcepto de ente, sino que pertenece originariamente a la esencia del ser mismo"; la nada no es ya este vago e impreciso enfrente del ente, sino que se nos descubre como perteneciendo al ser mismo del ente; El ser y la nada van juntos [...] el ser es por esencia, finito, y solamente se patentiza en la trascendencia de la existencia que sobrenada en la nada.
Por su parte, la nada, negativamente no patentiza al ente desde esa luz o claro (Lichtung) de la que habla Heidegger, sino mas bien desde la anonadacion (Nichtung), que no es aniquilamiento ni mera negacion, sino lo que patentiza al ente frente a la nada como lo que desnudamente es, precisamente que es ente y no nada, o eso absolutamente otro frente a la nada; quiere decir esto que la nada coloca al ente frente al Dasein como lo que es pero puede no ser, aquello otro que tambien lo interpela para identificarse como limitado por la nada, a verse a si mismo frente a todo lo otro.
Es mas, la nada, que desempena tan importante papel hoy en dia, es para el una mera pseudo-idea, que no tiene que hacer en filosofia; que lo unico que ha hecho es enturbiar nuestra mirada con los falsos problemas que suscita.
(15) Rideau hace notar el tono nada optimista del capitulo cuarto de Deux Sources.
Esta actitud de aceptacion de la negatividad se refleja continuamente en otros poemas de la epoca, como en otro poema del propio Guilhem en el que su corazon insatisfecho le lleva a decir que todo es nada: "Tot es niens" (Riquer I, 121-3).
La nada, como se observa en este punado de ejemplos, atraviesa el arte trovadoresco no como una amenaza, sino como una obsesion y un desafio.